Alimentación deportiva

La alimentación del deportista no sólo debe nutrir el normal desarrollo celular del organismo sino, además, cubrir el gasto adicional derivado de la actividad deportiva.

La práctica intensiva de un deporte aumenta de 5 a 10 veces el gasto energético diario, lo que implica un cambio en el metabolismo y en las necesidades habituales de los nutrientes esenciales:

 

 



Aumenta la demanda de agua y de electrolitos (potasio, sodio, calcio, magnesio, fósforo,…) para no llegar a la deshidratación y/o a la descompensación salina.


Se incrementa la exigencia de un aporte externo adecuado de hidratos de carbono como fuente principal de la energía necesaria para  las necesidades musculares.

 


Aunque las grasas son menos rentables energéticamente, constituyen el mejor combustible en esfuerzos de larga duración por lo que deben cubrir hasta un 35% de las necesidades energéticas diarias para este tipo de deportes.

 


Existe un mayor requerimiento, también, en proteínas para aumentar el desarrollo de tejido muscular y compensar el elevado grado de ruptura del mismo con el ejercicio físico.

Lo que rindes comienza por lo que comes


En consecuencia, en la alimentación deportiva es esencial un adecuado aporte de energía y nutrientes a base de saber combinar y elegir determinado tipo de comestibles.

Y, cuando el esfuerzo es extraordinario, se necesita un suplemento también extraordinario que restituya los macro y micronutrientes lo más pronto posible a sus niveles normales.

Este es el reto que BILFOR asume, ofreciendo a los deportistas productos diferentes, diseñados y desarrollados científicamente sin descuidar nunca  la cualidad fundamental de todo aquello que nos apetece llevarnos a la boca: el sabor.